











Las tapas de Ojito de Agua están construidas de manera artesanal con mezcla de arcillas locales y arcilla roja.
Los engobes que usamos para pintarlas son creados en el taller.
Cada tapa está pintada, esgrafiada y trabajada a mano, por eso son piezas tan únicas y especiales que hacen que tu filtro sea una obra de arte.
Tapa Espiral de Agua
Esta tapa, cubierta por un engobe azul profundo, evoca las aguas antiguas: océanos primordiales, profundidad, silencio y memoria. El azul no es superficie, es inmersión. Invita a entrar, a descender, a confiar en lo que no se ve de inmediato.
El asa escultórica en forma de amonite remite a los fósiles marinos y a las formas de vida que habitaron la Tierra hace millones de años. La amonite es símbolo de tiempo profundo, de ciclos que se repiten y se transforman. Es la huella del agua escrita en la piedra.
Desde el centro de la tapa, nace un espiral esgrafiado que se despliega sobre el azul, como un movimiento continuo que no se interrumpe. El espiral es una de las formas más antiguas de representación del agua, del crecimiento y del viaje interior. No avanza en línea recta: aprende volviendo.
Esta tapa simboliza:
la memoria ancestral del agua
el fluir del tiempo
la transformación constante
la profundidad interior
Una pieza que acompaña procesos de cambio, introspección y escucha profunda. El agua que se filtra bajo esta tapa no solo se purifica: recuerda su origen oceánico.