







Las tapas de Ojito de Agua están construidas de manera artesanal con mezcla de arcillas locales y arcilla roja.
Los engobes que usamos para pintarlas son creados en el taller.
Cada tapa está pintada, esgrafiada y trabajada a mano, por eso son piezas tan únicas y especiales que hacen que tu filtro sea una obra de arte.
Tapa Círculos de Origen
Esta tapa está construida a partir de capas concéntricas, como anillos de tiempo, sedimentos de memoria o huellas dejadas por el agua en la piedra. Cada círculo guarda al anterior y, al mismo tiempo, lo expande. Nada empieza de cero: todo nace de algo que ya fue.
Los tonos tierra, rosados y arcillosos remiten al vientre de la vasija, al útero mineral del que emerge el agua filtrada. Son colores de profundidad, de calma, de procesos lentos y naturales. No hay contraste brusco: todo se da en transición, como ocurre en la naturaleza.
En el centro, una textura orgánica y radial sugiere una semilla, un núcleo vivo, un punto de origen. Desde allí se ordena todo lo demás. El centro no grita: sostiene. Es el lugar donde el agua se aquieta antes de comenzar su viaje.
Esta tapa simboliza:
el regreso al origen
la memoria del agua
la continuidad de los ciclos
la contención y el cuidado
Una pieza que invita a confiar en los procesos, a honrar el tiempo necesario para que algo se vuelva claro. El agua que se filtra bajo esta tapa no solo se purifica: recuerda de dónde viene.